jueves, 23 de febrero de 2012

Padre Fernando Olmedo

La calle Padre Fernando Olmedo tiene su origen en el antiguo paseo de A Seca, el cual se iniciaba un poco más adelante del convento de Santa Clara y avanzaba en línea recta y rodeado de arbolado bordeando una gran junquera, hasta tomar una curva a izquierda en donde daba comienzo el camino Viejo de Castilla, junto al famoso lavadero de A Seca. Estas postales dan una idea clara de cómo era este paseo a principios del siglo XX.

Paseo de A Seca alrededor de 1910
Lavadero de A Seca, 1912

Pasaron los años y el arbolado del paseo desapareció. La junquera que bordeaba se desecó, y sobre los terrenos que ocupaba se levantaron, recién iniciada la década de los sesenta, las instalaciones deportivas del Estadio de la Juventud junto con el que fue Colegio Público Atlántico y su residencia de estudiantes. El muro de la mano derecha fue cediendo al paso de nuevas edificaciones, y finalmente el que fuera todo un bucólico paseo quedó convertido en una calle más del centro urbano.

Con el tiempo esta calle fue haciéndose famosa por sus constantes e importantes inundaciones cuando un temporal coincidía con marea alta, ya que su cota es prácticamente idéntica a la del río, no en vano está pavimentada sobre los terrenos de la antigua junquera. Además parece ser que ayudó bastante el desvío que se hizo del cauce del arroyo Valdecorvos con objeto de abastecer al viejo lavadero.

Pero además de su tendencia a la anegación, esta calle cuenta con otra característica especial: en ella viví durante 16 años. Precisamente en el edificio que algunos de mis amigos llamaban "boomerang", el que hace la curva al final de la calle, el que se construyó junto al mítico lavadero, el que tiene en su bajo desde tiempo inmemorial el almacén de patatas Vicente... Y por si fuera poco, también hice toda la EGB en el colegio Atlántico. Una sobredosis en toda regla, que se hacía más llevadera gracias a los muchos días en que se anulaban las clases porque sólo se podía acceder al colegio en góndola.

Dejando a un lado las divagaciones, hoy traigo dos imágenes de la calle tomadas en verano de 1964. La primera mira en sentido a la calle Santa Clara, y en ella vemos que casi todos los edificios han desaparecido a día de hoy salvo contadas excepciones. En la acera de enfrente vemos el muro de cierre del Estadio de la Juventud, que en aquellos tiempos era mucho más alto que en la actualidad, ya que hará unos veinte años que se rebajó por su fuerte efecto muralla, pasando a contar con una verja metálica que ofrece más visibilidad.

Verano de 1964
Invierno de 2012

Esta segunda imagen está tomada en sentido opuesto a la anterior, aunque más o menos desde la misma posición. Vemos nuevamente el muro del estadio, como ya comentamos ahora de menor altura, así como las antiguas edificaciones de piedra hoy desaparecidas. Al fondo se aprecian las viviendas que fueron demolidas para construir el "boomerang", junto al lavadero de A Seca. Y como también se puede ver, lo que hoy es la cuesta de Casimiro Gómez en 1964 era todo un bosque.

Verano de 1964
Invierno de 2012

Y para terminar no podía faltar una imagen tomada en un día de inundación. Así se veía el canal desde el cruce con la calle Padre Gaite. Veredicto: navegable.

23 de junio de 1988
28 de marzo de 2014

lunes, 20 de febrero de 2012

Alfonso XIII

Esta imagen del fotógrafo Zagala nos muestra algo imposible en la actualidad, como lo es divisar la basílica de Santa María desde el inicio del paseo de Colón. Todavía no se había construido el edificio en que actualmente se encuentra el colegio de las Doroteas, por lo que la calle de Alfonso XIII era todo un descampado.

A la derecha se ve el inicio de la calle Echegaray, con un arbolado que desaparecería años más tarde, puesto que en las imágenes de mediados del siglo XX ya no se encuentra presente, sustituido por jardineras lineales a ambos lados de la calle.

En primer término vemos el muro de la trinchera del ferrocarril, así como una estrecha pasarela peatonal que, hasta la desaparición de las vías por el centro de la ciudad, se utilizaba para bajar desde esta plazoleta junto al puente de A Barca hasta lo que hoy es la calle Almirante Matos y el antiguo muelle de As Corbaceiras.

1907
2012

Echegaray

Así recibía Pontevedra a los que entraban desde Poio, a través del puente de A Barca, en el año 1958. Tras cruzar el puente se enfilaba el centro urbano a través de la calle Echegaray, llegando directamente a la Alameda. A día de hoy la entrada se realiza a través del paseo de Colón, mientras que este vial se utiliza como salida de la ciudad.

Un solitario autobús campaba a sus anchas por la que hoy en día es una de las calles más congestionadas del centro. Eran tiempos más relajados...

1958
2012

Vemos que en el entronque con la calle Alameda ya se encontraba construido el edificio del ambulatorio en 1965. También se observa el viejo Cafetín, que años después sería completamente remodelado.

27 de agosto de 1965
25 de agosto de 2013

A finales de los años sesenta la calle todavía contaba con doble sentido de circulación. Hoy, el cruce con la calle Alameda se ha rediseñado para adaptarse a las nuevas condiciones del tráfico.

Julio de 1969
Agosto de 2013

Avenida de As Corbaceiras

La avenida de As Corbaceiras forma parte de la comúnmente conocida como ronda de Beiramar, comprendiendo el tramo entre el puente de A Barca y el inicio de la avenida de Marín. Esta amplia avenida ocupa terrenos ganados al mar con la ejecución de un malecón en la primera década del siglo XX, mediante el cual se pretendía mejorar las infraestructuras del histórico muelle de As Corbaceiras, muelle del barrio marinero de A Moureira.

Este es el aspecto que presentaba el muelle en el año 1883, antes de la construcción del citado malecón, imagen tomada muy probablemente desde el viejo puente de madera de A Barca.

Muelle de As Corbaceiras en 1883

Posteriormente en la imagen de 1910, tomada ya desde lo alto del nuevo puente de A Barca (el que existe en la actualidad), vemos el malecón claramente definido, así como las numerosas embarcaciones que en aquellos tiempos utilizaban el muelle, pero sin embargo todavía no se habían realizado los rellenos que condujeron a la situación actual. En la fotografía de 2012 nos encontramos con una avenida totalmente urbanizada y con toda la fachada fluvial edificada, así como con el puente de la autopista al fondo. Aún a día de hoy perduran algunas pequeñas edificaciones marineras, y también pueden adivinarse las bases del antiguo malecón y sus rampas de acceso.

Está claro que el cambio ha sido muy importante, no en vano median más de cien años entre ambas imágenes.

Muelle de As Corbaceiras (1910)
Actual avenida, desaparecido el viejo muelle (2012)

En los años setenta, todavía con sólo dos carriles de circulación, esta avenida era ya utilizada como una especie de carretera de circunvalación, pese a que su estado dejaba bastante que desear.

1972
2013

sábado, 18 de febrero de 2012

Puente viejo del ferrocarril

En 1884 comienza la historia del ferrocarril en Pontevedra con la llegada de la primera locomotora procedente de Redondela a la estación situada en lo que hoy en día es la plaza de Galicia, de forma que la ciudad quedaba conectada con Madrid. La siguiente aspiración fue conseguir el enlace con Santiago, para lo que fue necesario esperar a la construcción del tramo Pontevedra-Carril. Dentro de este tramo se incluía la ejecución de este puente sobre el Lérez, el cual discurriría paralelo al puente de A Barca, y cuyos trabajos dieron comienzo en verano de 1898.

En apenas un año quedó terminada la estructura, para la que fue necesario ejecutar dos estribos de mampostería en los márgenes y colocar dos grandes pares de pilas metálicas cilíndricas arriostradas en pleno cauce. Durante las operaciones de asentamiento de las pilas metálicas murió ahogado un trabajador al caer al río desde una de ellas (Diario de Pontevedra, 3 de septiembre de 1898). Finalmente la línea férrea a Santiago quedó operativa el 23 de julio de 1899.

Este puente estuvo en servicio durante 67 años, hasta que en 1966 entra en funcionamiento la nueva estación y el tráfico ferroviario es desviado por el nuevo puente de Monteporreiro (que en breve será a su vez sustituido por el que se está construyendo para el AVE). Esto permitió desviar el recorrido de la vía férrea al margen Este de la ciudad y así eliminar el opresivo cinturón que el anterior trazado significaba para el desarrollo urbano.

1915
2012

Una vez que la línea quedó fuera de servicio se procedió al desmontaje del puente, pero las pilas metálicas cilíndricas nunca fueron retiradas. ¿Por qué?. No tengo ni idea. A ver si alguien puede arrojar algo de luz sobre el tema...

Octubre de 1966
Febrero de 2012

martes, 14 de febrero de 2012

Paseo de Colón

El paseo de Colón, gracias al cambio del trazado del ferrocarril llevado a cabo a mediados de la década de los 60, pasó de ser una estrecha callejuela que discurría junto al talud de la vía férrea a la amplia avenida que es hoy en día.

Aunque no lo parezca, las dos primeras fotos están tomadas desde el mismo sitio. Los dos edificios altos que se ven en la imagen de 1965 permanecen intactos a día de hoy: el primero hace esquina con la calle Echegaray y es una pena que el día en que saqué mi foto estuviera ya totalmente tapado por andamios y una bonita tela verde; mientras, el segundo ha sido emparedado por dos edificaciones más modernas, pero todavía puede verse la silueta de su fachada principal.

Al fondo se veía, malamente porque la foto está bastante deteriorada, la plaza de toros, algo que a día de hoy es impensable dado que no queda un solo hueco por edificar en el margen derecho del paseo.

Habiendo nacido en el 77, y por tanto no habiendo conocido ni de lejos la época en que el tren cruzaba por el mismísimo centro, siempre fueron éstas las imágenes que más me intrigaron de la Pontevedra de otros tiempos.

1965
2012

Con un salto temporal menor, puede verse que en 1980 la calle ya se había urbanizado por completo gracias al relleno de parte de la trinchera del ferrocarril, de forma que se pudo crear una muy amplia avenida en comparación con la mayoría de las calles de la ciudad. Tres pedazo de carriles de circulación en sentido de entrada nos daban la bienvenida a los que llegábamos desde el puente de A Barca. Tres carriles siempre que no hubiera coches en doble fila...

En el margen izquierdo de la foto ni un solo edificio, ya irían llegando en los años siguientes.

Con la relativamente reciente humanización de la calle se han ampliado las aceras y reducido los carriles de circulación a dos, mejorándose mucho su aspecto.

1980
2012

domingo, 12 de febrero de 2012

Puente de A Barca

Durante varios cientos de años Pontevedra contó únicamente con un paso sobre el río Lérez, el puente de O Burgo, que facilitaba el cruce del cauce fluvial en dirección a Santiago. Sin embargo, el desplazamiento entre la zona portuaria de A Moureira y Poio obligaba a dar un largo rodeo si se quería hacer a pie o en carruaje. Es por ello que ya en el año 1197 los monjes benedictinos administraban un servicio de barcas para permitir el paso entre las dos orillas, el cual se mantuvo hasta mediados del siglo XIX, gestionado ya en su última etapa por la Sociedad de Mareantes de Pontevedra.

Hacia 1867 se comenzó con la planificación y construcción de un puente de madera que pudiera reemplazar el servicio de barcas existente. Fue terminado y entró en funcionamiento en el año 1871, siendo bautizado como puente de A Barca en honor al servicio histórico al que sustituía, y para utilizarlo debía abonarse el importe de un peaje. La estructura contaba con muy poca altura sobre el río, por lo que tuvo que habilitarse un tramo levadizo que permitiera abrir paso a las grandes embarcaciones que se dirigían a los muelles de A Galera y O Burgo.

Primer puente de A Barca, de madera, visto desde Poio (1883)

Según cuenta la prensa local de la época, este puente de madera sufrió las embestidas de varias embarcaciones que dañaron su estructura, lo que unido al deterioro propio del paso del tiempo, acabó provocando que las condiciones de seguridad para los que se aventuraban a cruzarlo fueran mínimas. Por otro lado, el sistema de izado de la parte levadiza era tan ruidoso que se oía en media ciudad. Y por si no fuera poco, era de pago. Toda una obra de ingeniería de la que los vecinos hubieran disfrutado más convirtiendo en hoguera de San Juan.

Ante el aborrecimiento generalizado se propuso un nuevo proyecto para la ejecución de un puente que cruzara el cauce a mayor altura, dejando un paso cómodo a las embarcaciones, y permitendo cruzar el río en óptimas condiciones de seguridad.

Así, en 1887 comienzan los trabajos de construcción del nuevo puente, con la ejecución de los grandes estribos de mampostería de ambas márgenes y sus accesos, terminándose estas operaciones en 1897. Problemas de financiación forzaron la rescisión del contrato a la empresa encargada de ejecutar la siguiente fase de la obra, la estructura metálica central, quedando pendiente así la ejecución del gran vano metálico que uniría ambas márgenes del río.

La obra del nuevo puente estuvo paralizada entre 1897 y 1904.
Febrero de 2012

Así permaneció la obra hasta que un nuevo impulso económico llegó en 1904 (7 años después) y pudo contratarse nuevamente la construcción del arco metálico central y del tablero.

Montaje de la cimbra para la ejecución del arco metálico y tablero (1904)
Construcción del arco metálico central (1904). En primer plano el viejo puente de madera, en segundo plano el nuevo puente metálico, y en tercer plano el puente del ferrocarril, ya en servicio en aquella época.

Finalmente, el 3 de julio de 1905 se inaugura el nuevo puente de A Barca, más de quince años después de que se iniciaran los trabajos.

1905
2012

En el siguiente par de fotografías se puede observar la evolución del puente desde catorce años después de su inauguración hasta el día de hoy.

1919
2012

Los estribos de mampostería también se han visto modificados con el  paso de los años.

Estribo de mampostería con tres arcos (1919)
Estribo con un único arco para permitir en ensanche de la Avenida de Uruguay y Corbaceiras (2012)

Las estructuras metálicas estaban muy de moda a finales del siglo XIX, época en la cual se construyó la torre Eiffel de París (1889) o, más cerca, el puente internacional sobre el río Miño en Tui, inaugurado el 25 de marzo de 1886. Esa corriente estilística fue determinante a la hora de escoger esa tipología constructiva para el nuevo puente, pero lo que no se tuvo en cuenta fue el efecto de la salinidad del ambiente en la desembocadura del Lérez, la cual produjo con los años una profunda corrosión de la estructura metálica. De este modo, varios años antes de alcanzar la mitad del siglo XX, dicha estructura se encontraba ya para el arrastre, lo que obligó a prohibir el paso de vehículos pesados.

Como medida para rehabilitar el puente y poder permitir su utilización en condiciones de seguridad, se decidió sustituir el vano metálico por una nueva estructura realizada en hormigón armado, material muchísimo más resistente a la acción de los elementos corrosivos marinos. Se aprovechó también esta actuación para incrementar la anchura del tablero, tanto en el vano central como en los accesos.

El 11 de abril de 1945 se cierra el puente al tráfico y se comienzan los trabajos de mejora estructural con la inyección de hormigón de refuerzo en los estribos de mampostería. De forma provisional, y por aclamación popular, se habilita a finales de ese mismo año una pasarela peatonal para permitir el paso entre las dos orillas durante la ejecución de las obras.

Trabajos de sustitución del arco metálico por uno nuevo de hormigón armado (1947).

A mediados del año 1947 la nueva estructura estaba prácticamente finalizada, quedando apenas pendientes algunos arriostramientos y la ejecución de los nuevos accesos, incluyendo el suavizado de la pronunciada curva existente a la entrada de Poio. Problemas económicos nuevamente dan al traste con la posibilidad de finalizar la obra en un plazo razonable, quedando ésta paralizada hasta que una nueva inyección de capital permite su reanudación y terminación. Finalmente, la obra queda inaugurada oficialmente el día 31 de julio de 1950.

Aspecto del puente de A Barca tras su profunda remodelación a mediados del siglo XX (1960)

Ya muchos años más tarde, en 1988, fue necesario proceder a la remodelación del estribo Sur, sustituyendo los tres arcos que lo conformaban por uno único que permitiera el ensanche de las avenidas de Uruguay y Corbaceiras. La conversión de los tres arcos en el que vemos a día de hoy comenzó el 19 de septiembre de 1988 y quedó rematada el día de nochebuena de ese mismo año. En ese intervalo de tiempo el puente estuvo cerrado al tráfico, lo que provocó tres meses de legendario caos circulatorio en la ciudad.

Y poco después, en septiembre de 1991, se hizo lo propio con el estribo Norte, para así permitir el paso de la autopista del Atlántico AP-9.

Septiembre de 1991. Obras de construcción de la autopista del Atlántico AP-9.

Otro de los añadidos de la última década del siglo XX fue la marquesina de madera laminada con cubierta de chapa galvanizada que se instaló para mejorar la comodidad de los peatones en los días de lluvia. Inicialmente tanto la marquesina como la nueva barandilla que se colocaron fueron de madera, pero dicha barandilla se pudrió a velocidad de record Guiness, por lo que hubo que sustituirla en el año 2002 por una nueva fabricada en fundición, mucho más resistente y duradera.

Todas las mejoras citadas anteriormente resultan en la actual configuración del puente de A Barca, segundo paso sobre el río Lérez creado en la ciudad.

Y pronto serán ya siete...

jueves, 9 de febrero de 2012

Javier Puig

En plena etapa de desarrollo del barrio de San Antoniño, la década de los años 60, nos encontramos con esta dantesca imagen de la calle Javier Puig, todavía sin urbanizar. La foto se puede ubicar fácilmente gracias a que los dos edificios del margen izquierdo siguen en pie, siendo el del fondo el que hace esquina con la calle Benito Corbal, junto a la gasolinera de Campsa.

No es que ahora tenga muy buen aspecto, pero en 1965 daba miedo...

Enero de 1965
Enero de 2012

Más tarde ese mismo año se tomaba esta otra imagen desde la parte superior de la calle, en la que se pueden ver los edificios que existían sobre los terrenos en que luego se levantaría el edificio de la Xunta de Galicia, actualmente ya vacío tras la apertura de la nueva sede en Campolongo, y al que estos días se le busca una nueva utilidad.

1965
2012

lunes, 6 de febrero de 2012

Avenida de Lugo

La avenida de Lugo, entrada a la ciudad a través de la carretera de Ourense (N-541), ha visto muchos cambios en su configuración y en su entorno en las últimas décadas, debido a la expansión del casco urbano hacia el Este, la cual ha propiciado el desarrollo de nuevos barrios como los de A Parda y Valdecorvos. En estas dos imágenes, ambas fechadas el 8 de agosto de 1966, se puede ver parte de esa evolución.

La primera foto está tomada a la altura del edificio en que hasta hace poco tiempo estaba el concesionario de Renault, y a la vista de lo que en ella se aprecia, se hace difícil pensar que se tratase de una carretera nacional. La casa de piedra de la derecha sigue intacta, así como la que asoma ligeramente a la izquierda, pero por lo demás pocas similitudes hay, con nuevos edificios y nuevas calles abiertas que cambian completamente la configuración del lugar.

Ya sé que la calidad de la foto es bastante mala (su tiempo me costó ver el cartel de entrada a Pontevedra), pero da una buena idea de cómo cambió la zona en 46 años.

Agosto de 1966
Febrero de 2012

Esta segunda imagen está tomada un poco más abajo, en la actual glorieta que une la avenida de Lugo con Loureiro Crespo y la calle de San Mauro, antiguamente más conocida como la subida al cementerio o como el inicio de la carretera a Pontecaldelas. En el edificio de la izquierda está situado ahora un supermercado Mercadona.

Si nos fijamos veremos que un par de edificios todavía siguen en pie 46 años después, pero el resto de las viviendas han desaparecido dando paso a nuevas edificaciones construidas en las últimas tres décadas. Toda una modernización.

Agosto de 1966
Febrero de 2012

Mucho más arriba, también ha cambiado sustancialmente el aspecto de la intersección con la carretera que sube a Montecelo y que baja a Monteporreiro y A Seca, en la que se ha creado una amplia glorieta. Aquí también termina la avenida de Lugo propiamente dicha y comienza la carretera nacional en dirección a Ourense. Casi la única referencia presente en ambas imágenes es la torre eléctrica situada a la izquierda.

23 de enero de 1974
2 de octubre de 2013

Aún en otra vista mucho más reciente se puede comprobar el importante cambio que ha sufrido la intersección con la construcción de la glorieta actual.

1996
2014