lunes, 19 de octubre de 2020

Santa Margarita

Siguiendo el camino medieval de Castilla dejamos atrás la calle de A Seca y entramos en la de Santa Margarita, actualmente convertida en una travesía urbanizada.

Este vial pasa junto a la vieja ermita de Santa Margarita (s.XV) y junto al más famoso carballo de la provincia, único ejemplar superviviente de un antiguo bosque de cuya tala se dice que se obtuvo madera para la construcción de la Santa María con que Colón llegó a América; por leyendas que no sea. Lo que sí parece demostrado es que su edad ronda los 500 años, sin que falten voces que incrementen esta cifra hasta los 800 e incluso los 1000 años. De cualquier forma, ostenta el título de ser vivo más anciano del municipio.

En los años ochenta del siglo pasado se planeaban reformas en el vial debido a su pésimo estado de conservación, que incluía charcos modelo oceánico y postes modelo atracción fatal.

1983
2014

Esta otra vista, tomada en la misma época y muy cerca del lugar anterior, no hace más que corroborar lo planteado anteriormente.

1983
2014

martes, 6 de octubre de 2020

Plaza de A Peregrina

Esta emblemática plaza pontevedresa puede considerarse en la actualidad como el centro neurálgico de la ciudad. Sin embargo su aparición es tardía, surgiendo a finales del siglo XVIII como una explanada periférica situada fuera del recinto amurallado y junto al camino portugués de Santiago, justo antes de que éste cruzase la muralla a través de la puerta y torre de Trabancas.

En esos terrenos de extramuros se decide levantar una capilla provisional de madera para la imagen de la Virgen Peregrina, que quedaría terminada el 24 de diciembre de 1776. Dos años más tarde, el 18 de junio de 1778, gracias a la apertura de una cantera en un monte próximo, se coloca la primera piedra del templo que conocemos hoy en día. Las obras propiamente dichas se prolongaron hasta 1792, aunque no sería hasta el año siguiente cuando quedarían instaladas las campanas, la puerta principal, las vidrieras y el atrio. Y todavía hubo que esperar al 2 de agosto de 1794 para proceder a la bendición inaugural del nuevo santuario. Dicho santuario es la capilla de la Virgen Peregrina, que preside la plaza homónima desde hace ya más de 225 años.

La arquitectura de la capilla es una mezcla de estilo barroco tardío y formas neoclásicas típicas de finales del siglo XVIII, con una original planta en forma de concha de vieira y terminación en cruz. La fachada principal es convexa y se encuentra flanqueada por dos torres.

Está precedida por un atrio que a lo largo de su historia sufrió importantes modificaciones. Inicialmente se construyó un antepecho de cantería con dos escaleras laterales de acceso y una fuente central presidida por una cruz. Sin embargo en 1887, dentro de un conjunto de obras de renovación de calles y pavimentos, se decide eliminar la fuente central de piedra para abrir el espacio transformándolo en una amplia escalinata. Años más tarde se decide recuperar la configuración inicial del atrio reconstruyéndolo a imagen y semejanza del original, obra que se comenzó el 20 de diciembre de 1954, se concluyó a principios del año siguiente, y se mantiene en pie hasta nuestros días.

Se puede decir que esta capilla no nació con mucha suerte, y es que solamente un año después de su terminación, el 26 de febrero de 1795, una fuerte tormenta resulta en el derrumbe de parte de su torre Norte. La falta de presupuesto impidió culminar su reconstrucción hasta casi ochenta años más tarde, coronándose la nueva torre con un pararrayos el 9 de noviembre de 1873.

El 28 de octubre de 1896 se trasladan las campanas de la torre Norte a la torre Sur, y en la torre Norte se instalan el reloj y las campanas que presidían la fachada del antiguo hospital de San Juan de Dios, situado en la actual plaza de Curros Enríquez, que estaba a punto de ser demolido.

Ya en el año 1982, la capilla es declarada monumento histórico-artístico.

La evolución de las diferentes modificaciones que han sufrido tanto la capilla como el atrio a lo largo de los últimos 150 años pueden verse en las siguientes imágenes.

Foto 1. Imagen anterior a 1873, ya que no sería hasta ese año que se reconstruiría la torre Norte. El cerramiento del atrio todavía conservaba su configuración original con la balaustrada y la fuente de piedra central. Foto 2. Entre 1873 y 1887 la torre Norte se encuentra reconstruida y se mantiene la estructura del atrio original. Foto 3. En 1887 se sustituye la balaustrada y la fuente por una amplia escalinata. Todavía no se ha instalado el reloj.

Fotos nº4 y nº5. A finales de 1896 se coloca el reloj del hospital de San Juan de Dios en la torre Norte. La configuración de estas fotografías, con el reloj instalado y la gran escalinata, se mantendría hasta mediados del siglo XX. Foto nº6. En 1955 la capilla adquiere el aspecto actual, con el reloj en la torre y el atrio reconstruido con un aspecto similar al original.

Y ya volviendo a la plaza propiamente dicha, contamos con una primera imagen fechada a inicios del siglo XX, con la calle Michelena al frente y la zona que ocupaba la puerta de Trabancas, demolida en 1852, a la derecha.

1904
26 de julio de 2020

Por la misma época se tomó esta vista de la capilla de la Peregrina, en esos momentos sin el cerramiento del atrio ni la fuente de piedra, sino con una diáfana escalinata.

1904                                                                                   2020

En la esquina de las calles Peregrina y González Zúñiga se encontraba el Banco Central, en un edificio que se conserva en la actualidad albergando en su interior diversas oficinas.

Ca.1945
2013

La vista de la plaza desde Michelena no habría variado demasiado su aspecto de no ser por las horribles medianeras que quedaron enmarcando la capilla tras la edificación, con incomprensibles criterios, de la calle Daniel de la Sota en la década de los sesenta.

Ca.1960
13 de septiembre de 2020

A finales del siglo pasado la plaza contaba con un denso tráfico rodado procedente de Benito Corbal y Peregrina en sentido a Michelena. Por otro lado, a la derecha de la imagen, se encontraba hace ya más de cien años la botica de Perfecto Feijóo, en la que vivió el loro Ravachol entre 1891 y 1913, hoy recordado con una escultura de bronce y homenajeado cada año por Carnaval.

1966
7 de agosto de 2020

domingo, 4 de octubre de 2020

Fray Juan de Navarrete

En el mismo medio de lo que hoy es la calle Fray Juan de Navarrete estuvo, hasta su derribo en los primeros días de mayo de 1936, la capilla de la Virgen del Camino. Esta capilla fue levantada sobre los cimientos de una vieja leprosería, y cuenta la prensa de la época que durante las obras de demolición aparecieron huesos humanos, calaveras y hasta ropajes de los enfermos que allí mismo eran enterrados.

La capilla se encontraba en el camino medieval, a su vez trazado sobre la antigua vía romana, que llegaba desde Vigo. Por tanto se encontraba en pleno Camino Portugués de Santiago, y representaba la antesala a la plaza de A Peregrina para los viajeros procedentes del Sur de la provincia.

Aunque en las fotos no se aprecia, la zona posterior a la capilla cambió sustancialmente, ya que el antiguo camino a Vigo unía la parte posterior de la capilla directamente con la calle Virgen del Camino, atravesando terrenos hoy ocupados por las edificaciones de la esquina entre Fray Juan de Navarrete y Sagasta. Al mismo tiempo, la calle Sagasta se abrió sobre parte de los terrenos del viejo cementerio, que estaba comunicado con la capilla por medio de un pasadizo.

1919
27 de agosto de 2020

No se puede negar que el cambio que se ha producido en la zona en los últimos cien años ha sido muy importante.

Ca.1925
13 de septiembre de 2020

El derribo de la vieja capilla permitió unir los dos caminos laterales, creando una nueva y amplia calle que sería urbanizada y preparada para recibir nuevas edificaciones. Una de las primeras fue el "grupo de viviendas Virgen del Camino", la torre de diez plantas de viviendas sociales que se comenzó a levantar en 1956 en la esquina con Sagasta.

Ca.1950
7 de agosto de 2020

En los años sesenta los rasgos de la calle se asemejan mucho más a los actuales, aunque todavía no se habían levantado edificios tan famosos como el que albergaría durante años el cine Gónviz, edificio en el que hoy en día nos encontramos con Zara Home o la librería Cronopios (en la que trabaja mi mujer, así que ahí queda un poco de publicidad gratuita).

1963
16 de agosto de 2020

En 1964 presidía el inicio de la calle, junto a la glorieta de Compostela, una gran farola. Hoy una  columna de proyectores de diseño.

18 de julio de 1964
13 de septiembre de 2020

Esta última comparativa es bastante reciente, y en ella se pueden ver los resultados de la última reforma urbana en la zona. Pontevedra tropical!

         1996                                                                           7 de agosto de 2020

Glorieta de Compostela

En el punto en que se cruzan las calles Peregrina y Fray Juan de Navarrete se abre la plazoleta de Compostela, más conocida hoy en día como "la de la fuente de los niños". Y es que la construcción de esta amplia fuente luminosa como parte de las obras de humanización de la zona modificó radicalmente la configuración del entorno, convirtiéndolo en uno de los principales puntos de encuentro de la ciudad.

En los años sesenta esta plaza acogía una parada de taxi en la que, por un módico precio, te podías subir a uno de los lujosos Seat 1400 de la época.

1963
13 de septiembre de 2020

Todavía se conservan antiguos edificios, alguno de ellos casi centenario como el del Café Central, aunque emparedados por nuevas construcciones. A la derecha se empezaba a levantar, en 1966, la gran mole que albergaría en su bajo durante años el cine Gónviz.

8 de diciembre de 1966
13 de septiembre de 2020

El edificio "Las Torres" ha quedado casi completamente oculto tras las un nuevo bloque de viviendas...

8 de diciembre de 1966                                                            16 de agosto de 2020

Aquí una vista similar a la primera, aunque tomada unos pocos años más tarde. En la parada de taxi se aprecia la evolución: un Seat 1400 C.

8 de diciembre de 1966                                                          13 de septiembre de 2020

Y mucho más tarde, en 1996, este era el aspecto de la glorieta.

1996
13 de septiembre de 2020

José Millán

Esta calle pertenece al barrio de San Antoniño, barrio que acaba de cumplir 50 años, ya que fue a principios de la década de los 60 cuando comenzó a trazarse sobre unos terrenos prácticamente despoblados. El impulso a la creación de esta nueva zona de ensanche de la ciudad fue la promoción de un original polígono de viviendas sociales adosadas (las míticas casitas que se encuentran en la propia calle San Antoniño). El proyecto completo incluyó, además de esos minichalets adosados, la construcción de varias torres de viviendas de similar configuración estética, y del edificio que se ve en primer plano a la derecha de la foto.

Este último edificio fue el primero de la ciudad en contar con dos elementos que a día de hoy se nos antojan prácticamente imprescindibles: calefacción central y aparcamiento de vehículos para todas y cada una de sus viviendas. Lo del calorcito en casa le gustó a todo el mundo, pero lo de pagar un plus por tener una plaza de aparcamiento cuando (véase la foto de 1968) lo que faltaba en aquellos años era pasta y lo que sobraba era sitio para aparcar en la calle, no gozó de una calurosa (nunca mejor dicho) acogida. Tan poco éxito tuvo la idea del garaje en casa que estuvo a punto de alquilarse la zona de aparcamiento para instalar un taller mecánico. Hoy los propietarios se tirarían de los pelos.

En los 44 años que han transcurrido entre las dos tomas, las manzanas del barrio se han cerrado a base de nuevas edificaciones, comiéndose fincas, cierres y casas unifamiliares.

El Seat 600, el motocarro, y los demás coches de la época hacen que esta estrecha calle parezca la Gran Vía. Y es que a primera vista da la impresión de que la hubieran estrechado con los años. ¿O será que cada vez hacen los coches más grandes?

23 de abril de 1968
12 de junio de 2020