viernes, 29 de noviembre de 2013

Oliva

La calle de la Oliva representó en la década de los sesenta la pujanza comercial de la ciudad, con la apertura de múltiples establecimientos así como con la construcción de las galerías que llevan su mismo nombre, abiertas en 1961 y ampliadas cinco años después hasta conectar con la calle Gutiérrez Mellado.

Estas galerías forman un paseo comercial totalmente cubierto, por lo que pueden considerarse como precursoras de los actuales centros comerciales, más aún si tenemos en cuenta que dichos centros no comenzaron a proliferar a nivel nacional hasta finales de la década de los setenta e inicios de los ochenta. Como ante cualquier innovación, muchas voces presagiaron negros augurios que no sólo no llegaron a cumplirse, sino que en poco tiempo estas galerías se convirtieron en todo un icono del comercio local y comenzaron a recibir visitas desde toda la geografía gallega.

1915
2013

Las imágenes de la década de los años sesenta constatan su carácter comercial, siempre llena de vida. Yo sólo la recuerdo peatonalizada, por lo que me es muy curioso ver las estrechas aceras, los camiones aparcados, y el pequeño Goggomobil...

1965
2013

Desde la plaza de A Peregrina se tomó esta otra imagen en la que ya la Oliva se postulaba como calle peatonal, pues la gente invadía la calzada para evitar las incómodas microaceras.

27 de mayo de 1965
25 de septiembre de 2013

En el lado opuesto de la calle, desde la plaza de San José, se aprecian menos cambios en la configuración del vial, pues el tramo hasta García Camba siempre ha mantenido el tráfico rodado.

Las dos imágenes fueron tomadas con los adornos navideños instalados, aunque en épocas muy diferentes, y aunque en la primera foto haya que forzar un poco la vista para apreciarlos.

Diciembre de 1966
Diciembre de 2012

Y ahora la calle como yo la recuerdo de siempre: peatonalizada y con las farolas del alumbrado instaladas dentro de jardineras dispersas a tresbolillo. Así se encontraba hace 25 años.

1987
2013

























sábado, 23 de noviembre de 2013

Plaza de A Peregrina

Esta emblemática plaza pontevedresa puede considerarse en la actualidad como el centro neurálgico de la ciudad. Sin embargo su aparición es tardía, surgiendo a finales del siglo XVIII como una explanada periférica situada fuera del recinto amurallado y junto al camino portugués de Santiago, justo antes de que éste cruzase la muralla a través de la puerta y torre de Trabancas.

En esos terrenos de extramuros se decide levantar una capilla provisional de madera para la imagen de la Virgen Peregrina, que quedaría terminada el 24 de diciembre de 1776. Dos años más tarde y gracias a la apertura de una cantera en un monte próximo, se comienza la construcción del templo de piedra definitivo, que concluiría en 1792, aunque no sería hasta el año siguiente cuando se instalarían las campanas, puerta, vidrieras y atrio, y hasta el 2 de agosto de 1794 el momento en que se produciría la bendición inaugural del santuario. Se trata de la actual capilla de la Peregrina, que preside la plaza desde hace 220 años.

La arquitectura de la capilla es una mezcla de estilo barroco tardío y formas neoclásicas típicas de finales del siglo XVIII, con una original planta en forma de concha de vieira y terminación en cruz. La fachada principal es convexa y se encuentra flanqueada por dos torres.

Está precedida por un atrio que a lo largo de su historia sufrió importantes modificaciones. Inicialmente se construyó un antepecho de cantería con dos escaleras laterales de acceso y una fuente central presidida por una cruz. Sin embargo, en 1887, y dentro de un conjunto de obras de renovación de calles y sus pavimentos, se decide eliminar la fuente central de piedra para abrir el espacio transformándolo en una amplia escalinata. Finalmente, en 1956 se recupera el cerramiento original del atrio, obteniéndose una configuración muy similar a la inicial.

Se puede decir que esta capilla no nació con mucha suerte, y es que solamente un año después de su terminación, en febrero de 1795, una fuerte tormenta resulta en el derrumbe de parte de su torre Norte. Además, la falta de presupuesto no permitió su reparación hasta casi ochenta años después, terminándose su reconstrucción el 9 de noviembre de 1873.

El 31 de octubre de 1896 se trasladan las campanas de la torre Norte a la torre Sur, y en la torre Norte se instalan el reloj y las campanas que presidían la fachada del antiguo hospital de San Juan de Dios, situado en la actual plaza de Curros Enríquez, que estaba a punto de ser demolido.

Ya en el año 1982, la capilla es declarada monumento histórico-artístico.

La evolución de las diferentes modificaciones que han sufrido tanto la capilla como el atrio a lo largo de los últimos 150 años pueden verse en las siguientes imágenes.

                                1                                                                      2                                                                      3                                  

1. Imagen anterior a 1873, ya que no sería hasta ese año que se reconstruiría la torre Norte. El cerramiento del atrio todavía conservaba su configuración original con la balaustrada y la fuente de piedra central.
2. Entre 1873 y 1887 la torre Norte se encuentra reconstruida y se mantiene la estructura del atrio original.
3. En 1887 se sustituye la balaustrada y la fuente por una amplia escalinata. Todavía no se ha instalado el reloj en la torre.

                                4                                                                      5                                                                      6                                 

4 y 5. A finales de 1896 se coloca el reloj del hospital de San Juan de Dios en la torre Norte. La configuración de estas fotografías, con el reloj instalado y la gran escalinata, se mantendría hasta mediados del siglo XX.
6. Ya en 1956, la capilla adquiere el aspecto actual, con el reloj en la torre y el cerramiento del atrio reconstruido con un aspecto muy similar al inicial.

Y ya volviendo a la plaza propiamente dicha, contamos con una primera imagen fechada a inicios del siglo XX, con la calle Michelena al frente y la zona que ocupaba la puerta de Trabancas, demolida en 1852, a la derecha.

1905
2013

En la esquina de las calles Peregrina y González Zúñiga se encontraba el Banco Central, en un edificio que se conserva en la actualidad albergando en su interior diversas oficinas.

1945
2013

La vista de la plaza desde Michelena no habría variado demasiado su aspecto de no ser por las horribles medianeras que quedaron enmarcando la capilla tras la edificación, con incomprensibles criterios, de la calle Daniel de la Sota en la década de los sesenta.

1959
2013

A finales del siglo pasado la plaza contaba con un denso tráfico rodado procedente de Benito Corbal y Peregrina en sentido a Michelena. Por otro lado, a la derecha de la imagen, se encontraba hace ya más de cien años la botica de Perfecto Feijóo, en la que vivió el loro Ravachol entre 1891 y 1913, hoy recordado con una escultura de bronce y homenajeado cada año por Carnaval.

1966
2013

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Plaza de A Verdura

Plaza conocida como Feira Vella en documentos del siglo XIV, fue lugar de celebración de mercados de todo tipo a lo largo de sus varios siglos de existencia, aunque a medida que fue pasando el tiempo se consolidó como sede del mercado diario de verduras y hortalizas, de ahí su actual denominación.

En sus márgenes se conservan viviendas que datan en su origen incluso del siglo XIV, y presidiendo la plaza nos encontramos con la antigua Fábrica de la Luz, que albergó los primeros generadores eléctricos de la ciudad, pionera en Galicia y segunda de España en contar con energía eléctrica.

El 16 de marzo de 1888 se comienza a construir la chimenea de la fábrica, y apenas un mes después se instala un circuito de prueba que parte de la calle San Sebastián y alcanza las calles Real y Don Gonzalo. Después continúa la expansión de la red de forma que el 1 de julio los principales viales de la ciudad cuentan con red de alumbrado público, al tiempo que se ultiman los preparativos de los tres generadores instalados. Finalmente, el 2 de julio de 1888, se realiza la inauguración oficial del sistema.

Pese al gran adelanto que supuso la electricidad, su acogida no fue tan exitosa como se esperaba, debido a los importantes escombros de carbón que generaba y a los potentes ruidos que producían los motores, que al parecer podían oírse en todo el centro histórico y durante las 24 horas del día.

En esta primera imagen vemos la Fábrica de la Luz, con su ya desaparecida chimenea, poco tiempo después de haber entrado en funcionamiento. Hoy en día, retirada ya la vieja maquinaria, y después de haber sido durante años sede de la Policía Local, acoge las instalaciones de Turismo.

1888
2013

En la década de los años veinte la plaza ya contaba con arbolado, y en una disposición bastante similar a la actual. Mientras, la celebración de los mercados ha sido reemplazada por el disfrute de las terrazas, atestadas sobre todo en los meses de verano, así como por la celebración del rastro los domingos.

1920
2013

Vemos en la parte alta de la plaza una de las diversas fuentes de hierro forjado que se colocaron en la ciudad a raíz de la inauguración del abastecimiento de agua a finales del siglo XIX. Actualmente se encuentra ubicada en la zona inferior de la plaza.

1969
2013

domingo, 17 de noviembre de 2013

Plaza de Curros Enríquez

Las primeras referencias documentadas de la existencia de esta plaza son del año 1399. Y continúan unos años más tarde, ya que el 16 de julio de 1439, la acaudalada dama pontevedresa Teresa Pérez Fiota dispone en su testamento la donación de sus bienes para la fundación de un hospital para pobres que se denominaría del "Corpo de Deus", que incluiría la creación de una capilla, y que estaría ubicado en el entorno de esta plaza, en concreto en los terrenos que actualmente ocupa el edificio del Casino Mercantil e Industrial. Este hospital pasaría posteriormente a denominarse del "Corpus Christi", y quedaría a cargo de los Hermanos de San Juan de Dios hasta el siglo XIX.

Mediante Real Orden de 2 de octubre de 1836 el hospital pasó a depender de la Junta de Beneficencia, y algunos años después, el 20 de junio de 1849, pasa finalmente a manos municipales. Pero ya su situación era muy precaria, y el paulatino deterioro de la edificación hace necesaria la construcción de un nuevo hospital, que comenzaría en 1893 y resultaría en la inauguración del actual Hospital Provincial el 15 de diciembre de 1897 (gestionado por la Diputación desde 1928). Como resultado se procedió al derribo del viejo centro sanitario, del cual previamente se habían retirado el reloj que presidía su fachada y las campanas de la capilla, elementos que fueron reubicados en las torres de la iglesia de la Peregrina. Actualmente sólo queda como recuerdo del antiguo hospital la pequeña capilla de las Ánimas, reconstruida poco después de su demolición ante la presión vecinal.

Tras el derribo del hospital, Saturno Varela levantó en la parcela un nuevo edificio de estilo ecléctico en cuyos bajos abrió una ferretería que permanecería ahí casi un siglo, llegando a conocerse popularmente esta plaza como plaza de Saturno. En esta primera imagen vemos dicho edificio recién construido.

1910
2013

La denominación oficial de plaza de Curros Enríquez se adoptó en 1908, ya que anteriormente era conocida como plaza de San Román, de ahí la diferente nomenclatura de estas dos primeras postales. 

Otro edificio emblemático situado en esta plaza es el que albergó durante muchos años los Almacenes Olmedo, y del que pueden apreciarse en la siguiente comparativa las importantes reformas que ha sufrido exteriormente.

1910
2013

A mediados del siglo XX el casco histórico sufrió la invasión automovilística de una forma mucho más agresiva que el resto de la ciudad, dada la estrechez de las calles y la inexistencia de aceras en muchas de ellas. Una de las imágenes que más me impactan a día de hoy es la de esta plaza atestada de coches estacionados, hasta en triple fila, frente a los almacenes de Olmedo.

1975
2013

En apenas treinta años se ha sustituido la invasión automovilística por la humana, permitiendo nuevamente el disfrute de las calles del casco histórico.

1984
2013

lunes, 11 de noviembre de 2013

Michelena

La apertura de esta céntrica calle se remonta al año 1852, momento en que comenzaron las operaciones de demolición de la antigua muralla medieval en su tramo comprendido entre la puerta y torre de Trabancas y la casa consistorial. El derribo dejó libre una superficie lineal que fue aprovechada, en su cara más exterior al casco histórico, para la apertura de la calle Michelena en el año 1854. Al mismo tiempo, la cara interior era cedida a los vecinos para la construcción de edificios de viviendas. De esta forma, y una vez terminada la demolición de dicho tramo de muralla en 1864, quedó configurada la alineación actual del vial.

Unos años más tarde, en 1872, esta calle tuvo el privilegio de ser una de las primeras de la ciudad en contar con aceras. Esta nueva infraestructura se creó dentro de un plan de actuación municipal que estimaba necesaria su ejecución en viales con anchura suficiente para ello, y que fueron además de Michelena, las calles Don Gonzalo y Peregrina.

Aquí pueden verse dichas aceras en 1905, así como la calzada adoquinada del momento.

1905
2013


























En los primeros años del siglo XX esta calle se podía considerar como la arteria principal de la vida oficial pontevedresa. Se encontraba próxima a los edificios del Concello, Diputación Provincial, Gobierno Civil y Gobierno Militar, y además contaba en sus propios márgenes con las sedes de Correos y Telégrafos, el Juzgado de Primera Instancia, y los únicos bancos que existían en la ciudad, el Banco de España y Banco de Riestra.

1915
2013

El tranvía eléctrico, que estuvo en servicio entre los años 1924 y 1943, atravesaba la calle Michelena de principio a fin, desde la puerta del Concello hasta el atrio de la capilla de la Peregrina.

1925
2013

En esta comparativa se aprecia que las reformas realizadas sobre el edificio del Banco de España han sido bastante profundas.

1925
2013

Esta última fotografía de la década de los sesenta nos presenta una calle netamente comercial, con algunos negocios que perduran a día de hoy como la mercería Dokar y otros muchos que ya han desaparecido.

1968
2013




























domingo, 10 de noviembre de 2013

Puente de A Ría

Desde 1973, año en que el Estado adjudica la concesión para la construcción y explotación de la autopista del Atlántico entre Ferrol y Tui, surge en Pontevedra una fuerte polémica en torno al trazado de la misma a su paso por la capital. La discusión se centraba en si dicho trazado debía cruzar la ría o bien atravesar por el interior del término municipal. Tanto es así que los primeros planos de la urbanización de Monteporreiro, ejecutada a finales de la década de los setenta, incluían la previsión del paso de la A-9 por el margen Oeste de dicha urbanización, discurriendo de forma paralela a las vías de ferrocarril. Pero, finalmente, se optó por la solución de construir un puente sobre la ría y bordear la ciudad por el Oeste, a pesar del fuerte impacto visual generado al cegar gran parte de las vistas existentes.

Denominado oficialmente como Ponte da Ría, cuenta con una longitud total de 700 metros, de los cuales 267 metros pertenecen al cuerpo central con un único apoyo intermedio en forma de V. Las labores para su construcción dieron comienzo el día 21 de diciembre de 1989 y se prolongaron durante dos años, entrando en servicio como parte del tramo Pontevedra Norte - Pontevedra Sur el 25 de marzo de 1992.

En esta primera imagen nos encontramos con el apoyo central de la calzada sentido Sur en sus primeras fases de construcción.

Octubre de 1990
Septiembre de 2013

Y en esta otra imagen vemos el proceso de construcción en una fase ya muy avanzada, sobre todo en la estructura de la calzada sentido Sur que casi se ha unido al viaducto de acceso en el margen de Poio.

Julio de 1991
Septiembre de 2013

jueves, 7 de noviembre de 2013

Castelao

Actuando tras su inauguración como una prolongación de la calle Cruz Gallástegui, se trazó a partir del callejón sin salida que quedó junto al hotel Rías Bajas al edificarse la calle Daniel de la Sota a principios de la década de los sesenta. 

Este callejón era resultado de la planificación de la apertura de un nuevo vial que comunicara Daniel de la Sota con Sagasta en un futuro no muy lejano, pero finalmente hubieron de pasar 25 años para que se viera materializada. Así, no fue hasta el mes de marzo de 1989 cuando se procedió a su inauguración.

La imagen retrata la situación de la calle el día antes de su apertura al tráfico, con el nuevo arbolado protegido por una especie de jaulas de madera.

3 de marzo de 1989
29 de octubre de 2013